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Estrés - ¿Positivo o Negativo?

10 de julio de 2024

Estrés - ¿Positivo o Negativo?

Por estrés, se entiende cualquier estímulo (físico o psicológico) que provoca tensión en el cuerpo y una necesidad de adaptación. Pero ¿será es

Existen formas de estrés “positivo”, como el ejercicio o situaciones desafiantes, por ejemplo, y otras “negativas”, como la privación de sueño o problemas laborales/personales. Cómo nos adaptamos a estas situaciones mental y físicamente trabajará positiva o negativamente en nuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo dispone de un sistema de respuesta y adaptación al estrés, que busca el estado de equilibrio. Pero entonces, ¿qué puede suceder si este sistema es sometido a una carga excesiva? ¡Más adelante se explicará esa respuesta!

Las estructuras responsables de la respuesta al estrés son el hipotálamo, la hipófisis (o glándula pituitaria) y las glándulas suprarrenales. El hipotálamo y la hipófisis están localizados en la base del cerebro y funcionan, en conjunto, como los directores de la regulación hormonal en el cuerpo. Las suprarrenales son dos glándulas especializadas, situadas encima de los riñones, que producen, bajo “orden” de la hipófisis, las hormonas y neurotransmisores responsables de promover las adaptaciones fisiológicas necesarias para restablecer el equilibrio. Este sistema se denomina eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal (HPA).

Cuando un estímulo es percibido como un agente estresante, el hipotálamo desencadena una cascada de señales que conduce a dos tipos de respuesta:

En una situación ideal, el estrés se resuelve y estas respuestas finalizan.

Todas las sustancias fundamentales para el funcionamiento del cuerpo están sujetas a un riguroso control. El cortisol no es una excepción y obedece a un ritmo circadiano. La secreción de cortisol es máxima aproximadamente 30-45 minutos después de despertarse, resultado de la estimulación del hipotálamo por la luz natural. Este pico matutino de cortisol es fundamental para que tengamos energía al empezar el día. A partir de ahí, los niveles van disminuyendo y deben ser bajos por la noche, para permitir el sueño. Cuando los niveles de cortisol son muy altos, el hipotálamo, a través de sus sensores, detecta esta situación y disminuye la señalización para la producción de la hormona (mecanismo de retroalimentación negativa).

Cuando no existe resolución del estrés (ya sea psicológico o físico), habrá una presión constante en el eje HPA, en el sentido de la producción de cortisol. Inicialmente, esto resulta en una producción aumentada de cortisol. Sin embargo, con el tiempo, puede instalarse un cuadro de hipocortisolismo, en el que el cuerpo activa una serie de mecanismos para disminuir los niveles de cortisol y así autoprotegerse de sus efectos deletéreos. Es importante recordar que el cortisol es una hormona catabólica, que promueve la degradación de tejidos como el músculo y el hueso, privilegiando otras funciones más importantes para la supervivencia. Por lo tanto, niveles continuamente altos de esta hormona representan un riesgo metabólico.

¿Cuáles son los síntomas del hipocortisolismo (falta de cortisol)?

Cuando el eje HPA está suprimido y los niveles de cortisol disminuyen, nos encontramos ante una situación de “burnout” o agotamiento. Los síntomas más comunes son: fatiga extrema, debilidad muscular, dolores difusos, depresión, irritabilidad y dificultades de concentración. Es importante distinguir este estado de hipocortisolismo de la enfermedad de Addison, en la que hay una destrucción autoinmune de la glándula suprarrenal y consecuente disminución de los niveles de cortisol. En la disfunción del eje HPA debido al estrés crónico, el problema no reside en las glándulas suprarrenales, sino en el mecanismo de regulación comandado por el hipotálamo y la hipófisis.

Para responder a esta pregunta, utilizaremos los cuatro principales potenciadores del eje HPA, resaltando, de forma simplificada, lo que se puede hacer en cada una de las categorías para aumentar nuestra capacidad de resiliencia al estrés.

1. Percepción del estrés – todas las situaciones estresantes son percibidas de forma única por diferentes individuos. Es importante disponer de herramientas que nos permitan relativizar el estrés y encontrar salidas para situaciones adversas, si es necesario con ayuda de profesionales especializados.

2. Mantenimiento del ritmo circadiano – la rutina de los ciclos de luz/oscuridad es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, incluyendo el mantenimiento de niveles saludables de cortisol. Lo ideal son 7-8 horas de sueño, continuo, entre las 21:00 y las 8:00.

Este contenido forma parte del compromiso de Clínica Revitalize de traducir la ciencia en práctica clínica accesible, sin perder rigor ni profundidad.