Intoxicaciones por metales pesados
06 de julio de 2023

Los metales pesados no provocan síntomas cuando entran por primera vez en contacto con el organismo; sin embargo, tienen la capacidad de acumularse progresivamente.
Los metales pesados, como el arsénico, el plomo, el mercurio o el aluminio, pueden estar presentes en el agua contaminada, el aire y también en los alimentos, causando problemas de salud con el paso de los años, que se manifiestan a través de la aparición de síntomas como náuseas, vómitos o cansancio excesivo, por ejemplo.
La Medicina Ortomolecular también tiene un papel importante en el tratamiento de la intoxicación por metales tóxicos, como el plomo, el aluminio, el cadmio, el mercurio y otros. El diagnóstico se puede realizar mediante análisis de sangre, orina o capilares (MINERALOGRAMA CAPILAR).
El aluminio, a su vez, compromete principalmente los huesos y el cerebro. Se cree que la intoxicación por este metal podría ser uno de los desencadenantes de la Enfermedad de Alzheimer, que lleva a una demencia total, como ocurrió con la actriz Rita Hayworth y afectó al expresidente estadounidense Ronald Reagan. El aluminio aún puede provocar depresión e impotencia sexual, entre varios síntomas descritos por la ciencia. Está presente en los laminados (papel de aluminio, envases de comida para llevar, ollas), desodorantes antitranspirantes y otros cosméticos, pastas de dientes, etc.
La falta de minerales esenciales o el exceso de alguno de estos minerales tóxicos están comúnmente asociados con fatiga, estrés, artritis, diabetes, depresión, osteoporosis, agresividad, irritabilidad, dolores musculares, disfunciones relacionadas con el colesterol, procesos irregulares de envejecimiento (radicales libres), complicaciones del aparato digestivo (como la mala absorción de los alimentos), hipertensión y una serie de problemas del organismo.
Con dietas específicas y suplementos vitamínicos, que incluyen los llamados "barredores de radicales libres" (antioxidantes), además de fitoterapéuticos, smart drugs, etc., el médico puede corregir el metabolismo y mejorar las condiciones generales del organismo, eliminar los metales tóxicos, en caso de que existan, además de señalar tendencias y prevenir enfermedades.
Las principales fuentes de intoxicación por arsénico son: fumar (pipa), pesticidas y defoliantes. El aumento de este elemento puede estar asociado a la presencia de fatiga, astenia, diarreas o estreñimiento intestinal. En nuestro entorno, sin embargo, la intoxicación por arsénico es muy rara. El arsénico en niveles altos causa diarrea, déficit de cicatrización, disfunción hepática, neuritis periférica y problemas renales. También interfiere con el metabolismo del ácido fólico.
Referencias bibliográficas: 1) HEAVEN, R. et AL. – “Arsenic intoxication Presenting with Macrocytosis and Peripheral Neuropathy without Anemia”- acta Hematologica 92, 142-3, 1994. 2) CAMPBELL, J.D – “Lifesstyle, Minerais and Health” – Medical Hypotheses, 57, 521-531, 2001.
El aumento de bario es muy raro y, casi siempre, es causado por aditivos alimentarios. La elevación de este mineral puede, también, ocurrir en casos de contaminación del agua por residuos hospitalarios. El exceso de bario puede inhibir la absorción de calcio. Antioxidantes, como la Vitamina C y el Selenio, pueden actuar terapéuticamente.
Referencias bibliográficas: 1) BLAUROCK – BUSCH, E. and Grifin, V. – “ Mineral and Trace Element Analysis” – TMI Books, Boulder, CO, USA, 1996, 109. 2) Kage, s. ET AL. “ A Simple Method for detection of Gun-shot Residue Particles from Hands, Hair, Faces and Clothing – using Scanning Electron Microscopy”, - J. Forensic Sci. 46, 83-4, 2001.
La principal fuente de intoxicación por berilio es la contaminación industrial, especialmente de las industrias que fabrican aleaciones de este mineral (utilizadas para la fabricación de aviones y cohetes). Este metal tóxico tiene como principal efecto maléfico provocar la depleción de magnesio, un mineral esencial con importantes acciones fisiológicas. La intoxicación por este elemento es extremadamente rara en Brasil. Referencias bibliográficas: 1) XIA, L et AL. – “ Single Drop Microextraction combined with Low Temperature Electrothermal Vaporization ICP-MS for the Dtermination of Trace Be, Co and PD - Anal. Chem. 76, 2910-5, 2004. 2) DIANG, C. and HE, F. – “ Spectro Fluorimetric Determination of Trace Amounts of Beryllium in Mineral Water and Human Hair” – Spectrochim. Acta Biomol. Spectrscop. Acta, 59, 1321-8, 2003.
El bismuto ha sido utilizado por vía oral en el tratamiento de diferentes problemas intestinales crónicos (colitis ulcerosa), así como en el tratamiento del Helicobacter pylori. Aunque considerado atóxico en virtud de su limitada absorción, trabajos recientes muestran que existe una neurotoxicidad potencial, pudiendo localizarse en el sistema nervioso central. También puede encontrarse en productos de belleza (estéticos) y, además, en fungicidas. Referencias bibliográficas: 1) SUAREZ, F et AL – “ Site of Bismute Absorption from bismuth Sub-Salicylate: Implications for treatment of colonic conditions” – Dig. Dis. Sci. 45.14444-6, 2000. 2) PHILLIPS, et al. – “ Solubility Absorption and anti-Helicobacter Pylori of Bismuth Subnitrate and colloidal Bismuth Subnitrate: In vitro data do not predict in vivo efficacy” – Helicobacter 5, 176-82,2000.
Las fuentes de contaminación por cadmio son: papel de cigarrillo, humo de automóviles, contaminación industrial y harinas refinadas contaminadas. El aumento de este mineral puede estar asociado a problemas renales, hipertensión y déficit inmunológico.
Este contenido forma parte del compromiso de Clínica Revitalize de traducir la ciencia en práctica clínica accesible, sin perder rigor ni profundidad.
