Isometría: ¿funciona en tu entrenamiento?
21 de marzo de 2020
El entrenamiento de fuerza no solo consiste en levantar pesas, es precisamente en este aspecto donde debemos resaltar la isometría muscular. Se está utilizando mucho
Innovar siempre es una buena idea para mantener los entrenamientos variados y motivadores. Actualmente, debemos reconocer que los profesionales están desarrollando más recursos para cautivar a los practicantes, ya que las personas están más conscientes de los beneficios que las actividades físicas pueden ofrecer a la salud.
Lo que todos debemos reconocer es que el entrenamiento de fuerza no solo consiste en levantar pesas; es precisamente en este aspecto donde debemos destacar la isometría muscular. Se está utilizando mucho para fortalecer y aumentar la resistencia física de los practicantes, por eso, vamos a informarnos sobre cómo funciona y qué beneficios puede agregar este método a los entrenamientos.
La isometría muscular consiste en ejercicios enfocados en la contracción de un músculo determinado o un grupo. Es un método comprobado de ejercicios que pueden ayudar en la construcción muscular y el aumento de fuerza. Uno de los argumentos que pueden convencerte de adoptar la isometría muscular es que puedes añadirla a tu entrenamiento independientemente del lugar de práctica.
La isometría muscular puede utilizarse como ejercicio de fuerza primaria o añadirse a un programa dinámico de levantamiento de peso, contribuyendo positivamente a los objetivos.
La isometría muscular se realiza en una posición sin movimiento, ya que busca mejorar la fuerza en una posición particular. No puedes basar tu entrenamiento solo en la isometría muscular, ya que necesitarías varios ejercicios isométricos para cubrir toda la parte del movimiento, mejorando así la fuerza muscular en general. El método tampoco ayudará a mejorar tu velocidad o rendimiento atlético. Sin embargo, la isometría muscular puede ser útil solo para el refuerzo de estabilización en una posición determinada.
La isometría muscular puede ser útil para alguien que se haya lesionado o que padezca una afección como la artritis, lo que puede dificultar algunos movimientos o incluso agravar la condición de una articulación. Por ejemplo, las fisioterapias utilizan la isometría muscular para fortalecer determinados grupos musculares, ayudando en la estabilización durante toda la recuperación.
Estudios afirman que la isometría muscular puede favorecer el desequilibrio de la presión arterial. De esta forma, si tienes presión arterial elevada, se recomienda ejercitarse a un nivel de intensidad más bajo. Ejercitarse a un nivel de intensidad más elevado puede contribuir al aumento de tu presión arterial durante las actividades, por lo que es indicado buscar una evaluación médica, ya que solo el profesional podrá informar si los ejercicios podrían ocasionarte problemas cardíacos.
Se recomienda no contener la respiración durante los ejercicios de fuerza con isometría muscular, ya que esta es una de las formas de contribuir al aumento de la presión arterial. La respiración correcta es fundamental para la realización de la isometría muscular. Sin embargo, el entrenamiento isométrico ha mostrado resultados positivos en la reducción de la presión arterial cuando se realiza de forma regular.
A diferencia del entrenamiento dinámico de levantamiento de peso, la isometría muscular se realiza en una posición estática al flexionar el músculo contra un objeto inmóvil.
Al practicar la isometría muscular, estarás fortaleciendo el músculo en su máximo acondicionamiento a través del aumento de la contracción. El método sirve para contribuir a la superación de puntos de fricción, es decir, si tienes dificultad en un determinado movimiento, puedes desarrollar la fuerza muscular suficiente para realizar el levantamiento de peso con más facilidad.
La isometría muscular sirve para crear una tensión sobre los músculos, huesos y sistema endocrino, lo que significa que, en caso de que poseas alguna lesión, solo podrás realizar estos ejercicios con orientación médica.
La práctica puede servir para el desarrollo de la resistencia; por ejemplo, si una persona levanta 20 kilogramos, mientras que otra levanta 10, sabemos que la primera será capaz de levantar 10 kilogramos más veces y más rápido que la segunda. De esta forma, la ganancia de fuerza favorece la resistencia y la potencia en niveles más bajos, pero no garantiza el acondicionamiento para el levantamiento de pesos superiores.
Este contenido forma parte del compromiso de Clínica Revitalize de traducir la ciencia en práctica clínica accesible, sin perder rigor ni profundidad.
